Las negociaciones son siempre complejas, no solo por la existencia de intereses opuestos o irreconciliables, sino también por la individualidad y carácter de las partes involucradas. La creatividad y las ideas nuevas son entonces los conceptos a aplicar en cada negociación.

Pero entonces, con todos estos intereses interpuestos en una misma negociación, ¿cómo puedo hacer una negociación exitosa y a la vez creativa?

Lo primero es saber si estás cobrando lo que vale tu trabajo. No más, no menos. La clave es que tu tarifa sea rentable para ti y atractiva para el cliente.

Para eso identifica estos 5 puntos:
  1. Identifica cuáles son tus gastos y cuánto necesitas para cubrirlos
  2. Determina el tiempo disponible que tienes y cuántos proyectos podrías hacer en ese tiempo
  3. A eso agrégale un margen deseado, por ejemplo el 15% o el 30%

Con esa cifra en mente, puedes cotizar tus proyectos y negociar con el cliente el valor de tu trabajo. Recuerda que para un cliente es igual de importante el valor y el tiempo que te vas a tomar en desarrollar el proyecto. Así que incluye en tu negociación no solo precio sino tiempos. Todos queremos que los proyectos se hagan en el menor tiempo posible, así que si no puedes moverte mucho en precio, hazlo en tiempo.

Puedes hacer volar tu imaginación y ofrecer al cliente variables que no te tomen mucho tiempo por el mismo precio. Es decir, algo que no te cueste o no te cueste mucho pero que para el cliente sea bastante atractivo. Si eres diseñador gráfico, podría ser varias versiones del logo o un manual de logo sencillo. Si eres escritor, un par de escritos más. No lo se, piensa de acuerdo a tu habilidad que puedes ofrecer al cliente de más o ¨gratis¨ que haga más atractiva tu propuesta frente a las demás.

Claudia de Zelectto