¡Ahora ya eres un freelancer! Te despiertas todos los días, agarras tu laptop y empiezas a trabajar con un café en la mano. Muchas veces en la cama, otras en el sofá con la tele prendida y de vez en cuando en el comedor. Algunas veces tomas tu café en un Juan Valdés mientras trabajas y otras lo haces mientras viajas. Tener tu tiempo para hacer lo que te gusta y trabajar por resultados es definitivamente lo que buscabas.

Si eres mamá, estarás feliz de manejar tu tiempo tu también. Llevarás a tus hijos a sus clases de música, arte o deporte y puedes desarrollarte como profesional. ¡Así no te pierdes de nada! ¡Qué gratificante!

¿Pero alguno de ustedes ha pensado en cuidarse?

El teletrabajo puede traer consigo problemas de salud también. En las oficinas están pendientes de nosotros, de hacer pausas activas, nos dan descuentos para asistir a un gimnasio o realizar algún reporte, ir a un spa y otros beneficios. En casa tendemos a no sentarnos correctamente, comemos a deshoras e incluso estamos trabajando mientras almorzamos. Usualmente, trabajamos más horas que en una oficina, pues no nos detenemos a hablar con compañeros de trabajo ni nos tomamos una hora de almuerzo. Para las que son madres, seguro tienen a sus hijos encima de los hombros mientras escriben en su laptop, los cargan y les juegan. Todas estas variables generan problemas de salud, dolores de espalda e incluso problemas de visión.

Así que es hora de pensar en nosotros también. Se que parece que ya lo hacemos al trabajar remoto. Pero no hay que olvidar una buena silla para trabajar, ir al gimnasio o caminar al menos 30 minutos diarios, comer sano y no solo los dulces que hay en la alacena, hacer pausas activas que te ayuden a pensar más claro y por supuesto tomar mucha agua.

La vida de un freelancer también debe incluir pensar en su salud.

Claudia de Zelectto